Saludo Gerenta Plan Territorio Arauco, Cecilia Pérez Díaz

24 Marzo 2010
Estimadas amigas y amigos del Territorio y la Provincia de Arauco:

La publicación de esta Memoria del Plan Arauco marca un hito, el cierre de una etapa de trabajo, el fin de una cierta fórmula de gestión de la cartera de inversiones públicas que diera vida al mandato histórico de la Presidenta de la República, Michelle Bachelet Jeria. También constituye un rito; el de dar cuenta pública de lo que los gobiernos hacen, como una obligación administrativa pero, por sobre todo como una exigencia democrática en la relación del Estado con los ciudadanos.

Más de ciento sesenta semanas han transcurrido desde el 5 de enero de 2007, cuando en Lebu la Presidenta Bachelet comprometiera la realización de un plan especial que diera cuenta de las tareas pendientes para el desarrollo de Arauco, pero muy especialmente que apuntara a la transformación de las condiciones y oportunidades de progreso de la provincia y su gente.

La instalación ese año de un equipo de trabajo para la gerencia de inversiones y de una Oficina Provincial para el Desarrollo Productivo en Lebu, inauguraron también una manera distinta de enfrentar, desde las agencias públicas, el rezago territorial que hacía necesario un plan especial para la provincia.
 
El trabajo estuvo centrado en transformar aspiraciones, demandas, expectativas e iniciativas surgidas desde del territorio y sus habitantes, en proyectos de inversión pública factibles de ejecutar en el más breve plazo, y en coordinación entre organismos públicos, privados, municipios y comunidades.

El compromiso original de la Presidenta Bachelet, basado en una propuesta de 262 iniciativas, por un monto aproximado de 360 mil millones de pesos, se expresa hoy en una cartera de más de 500 proyectos y programas por un monto que supera los 450 mil millones de pesos, luego del trabajo de municipios, servicios públicos, gobierno regional, empresarios, universidades, organizaciones gremiales y sociales por darle vida y viabilidad a estas iniciativas de desarrollo y comenzar a ejecutarlas en la presente administración.

En efecto, y como ha sido descrito en la presente cuenta pública, muchas de las iniciativas concluirán su ejecución dentro de los próximos dos o tres años permitiéndonos apreciar sus resultados e impactos en el mediano y largo plazo. Y no podría ser muy distinto, tratándose de inversiones de gran magnitud y alta complejidad técnica y administrativa como son los proyectos de infraestructura vial, de hospitales, de agua potable y electrificación rural, entre otros.

En este contexto y en lo esencial, cabe destacar la impronta que la Presidenta Bachelet le otorgó a este compromiso con Arauco y que es emblemático de su compromiso con quienes viven y han vivido en condiciones de desventaja o de exclusión. El principio orientador de este trabajo es que “el Estado no es neutro”, que no puede ser neutral frente a los desequilibrios y las desigualdades, y que donde las situaciones no se resuelven por acción y lógica del mercado debe estar siempre presente el Estado.

Fue así como se instauró la fórmula de “territorios vulnerables” que permitió aprobar y ejecutar inversiones públicas ahí donde tradicionalmente no se ha podido por razones técnico-financieras de rentabilidad social; un ejemplo de aquello son los proyectos de electrificación rural en sectores donde las viviendas no están agrupadas sino dispersas, o el ejemplo de carreteras de alta complejidad en sectores alejados con pocos habitantes. A través del Plan Arauco, estos proyectos complejos (como la electrificación de varios sectores de Tirúa o la pavimentación de la ruta P-22 Llico-Punta Lavapié) serán ejecutados justamente porque es obligación del Estado y fue el compromiso del gobierno llegar con soluciones públicas donde no aplica la iniciativa privada.

Por las mismas razones de antes, también fue posible triplicar la inversión en fomento productivo. La opción por el “desarrollo endógeno” abrió virtuosas oportunidades a los micro y pequeños empresarios y emprendedores de la provincia que demostraron con creces que las posibilidades de Arauco empiezan en Arauco.

Las alianzas público-privadas para el desarrollo económico local, el sentido de solidaridad y equilibrio regional presente en las decisiones de los fondos regionales, el asociativismo municipal, el interés y vocación regionalista de importantes centros universitarios de la zona, el verdadero sentido de servicio público puesto por tantas y tantos trabajadores públicos, el rol de los parlamentarios de la zona, el empuje de los emprendedores y emprendedoras de Arauco, la fuerza ancestral de dirigentes, lonkos y werkenes del pueblo mapuche lafquenche, el aporte de las organizaciones sociales y de muchos otros han hecho posible lo realizado hasta ahora, pero por sobre todo, son el mayor activo y motor para lo que queda por delante.

Nuestro agradecimiento a todos y todas las que formaron parte de esta hermosa tarea y, muy especialmente, a todos los habitantes, hijos e hijas de Arauco.

 

 

 

Marzo 2010